Si por lo visto hay que agarrarse a algún concepto en particular en un futuro en España, este concepto es confianza. A falta de programa económico definido, y de propuestas económicas específicas, el líder del principal partido de la oposición repite sin cesar esta palabreja, hasta escocer. Tener confianza, restaurar la confianza, comernos un potaje de confianza, y unos callos con garbanzos, etc... Lo prometen, y es casi lo único que prometen. A ella, y solo a ella, se aferran quienes posiblemente acabarán gobernando el país dentro de unos meses.
Ya escribí el otro día sobre lo ocurrido últimamente en Portugal; política-ficción . Una cuestión de confianza, podría subtitularse, por el hinchado suflé que le administraron de dichosa confianza. Ya escribí, digo, pero encuentro más razones para unas lineas más, y a costa también de Europa. Y es que algunos días, los periódicos no me dejan indiferente, y a nadie.
La mala reacción inicial de los mercados al nuevo gobierno luso, que bien podría haber sido un movimiento de "despiste" propio de los mercados, se ha convertido finalmente en un duro ataque en toda regla -con o sin sentido- contra el país luso.
En primer lugar decir, por si no lo saben, que ayer Moodys, una de las tres agencias de rating occidentales, bajó cuatro escalones la deuda lusa: de Baa1 a BA2, con perspectiva negativa. Esto convierte directamente su deuda en bonos basura. Mientras, por otro lado, la deuda griega a 2 años subió ayer su rentabilidad 90 puntos básicos a 27,02% (¿alguien piensa realmente que puede cobrar del Estado una rentabilidad del 27% anual? ). Y también siguió subiendo la de todos los países periféricos, con un mejor comportamiento ahora de la deuda española.
Observábamos a los portugueses portándose como chicos buenos e intentando ligarse a los mercados, dispuestos a todo, a costa de lo que sea. Y la última ocurrencia fue ofrecerle nada menos que la paga de Navidad como sacrificio a estos nuevos Dioses. Pero ni con esas, ni con otras; la deuda del país siguía disparada y hoy más de lo mismo.
Las razones que esgrimen en Moodys para el drástico recorte de la deuda lusa hasta el bono basura; dos. 1. El creciente riesgo de que precise una segunda ronda de financiación oficial (lease rescate, para partirse de risa) y 2. Elevada preocupación que Portugal no sea capaz de alcanzar los objetivos de reducción del déficit y estabilizar los niveles de deuda. ¡Olé con la confianza !.
Moodys pertenece a Warren Buffet, dueño de muchas otras cosas y parte de la Coca-Cola, inversor famoso por ciertos consejos que a veces suelta sobre las acciones , es el segunda persona más rica de EEUU, y filántropo. Allí y en otros países se le respeta al Mago de Omaha, pero esta vez la hechicería la ha llevado muy lejos y huele a sapos podridos y serpientes chamuscadas. Pero que de esta sale más rico, denlo por seguro.
La primera impresión que saco, es que la falta de confianza se establece contra la Unión Europea y el euro, más que contra Portugal, o de la misma manera. Aunque el euro, lejos de estar débil, cotiza incluso bastante más alto de lo que se considera lógico, nada es lo que parece; y lo que parece es que nos volvemos locos... ¿Acaso no rescatamos a Irlanda, Grecia y Portugal? ¿acaso ellos no son países de la Unión Europea apoyados por los 27? ¿cual es la razón entonces de estos ataques brutales que dejan toda posible solución convertida en cenizas?
El ataque de los mercados intuyo que es deliberado por unas cuantas manos fuertes, y su objetivo es ganar dinero -en primer lugar- pero también cambiarle la cara a una Europa demasiado social para sus gustos y reconducirla hacia la doctrina neoliberal, a base de exprimir los salarios y redefinirlos hasta el chollo. De paso, satanizar lo estatal, empequeñecer la cosa pública, privarla de empresas estatales, que se nacionalizan para pagar deudas que se crean en un santiamén, por dos folios de Moodys. Se castiga cualquier posible recuperación de los estados con la medicina de las deudas y se consigue abocar a las instituciones públicas a un papel secundario y a la intrascendencia; solo mandarán los mercados, y dentro de ellos, mercaderes muy concretos. Dirán que encogiendo los sueldos, consiguen empresas más rentables y "competitivas" , y atenazados por el garrote del Miedo Permanente a esta lógica le añadiremos vientre para comernos el bonito suflé que nos endiñan de confianza. ¿Como podremos interpretar lo que está pasando en toda Europa?.
Para el presidente del instituto alemán de estudios económicos IFO, Hans-Werner Sinn, Grecia y Portugal deben volverse más baratos para recuperar su competitividad, y sus cálculos en el caso de Grecia indican que los precios y los salarios deben reducirse entre un 20% y un 30%., y creen que las cosas no deben ser muy distintas para Portugal.
Schäffler, un diputado alemán liberal, que -al igual que el presidente del IFO se muestra partidario de que Grecia abandone el euro- señala: "necesitamos ahora un plan para reestructurar la deuda de Grecia, pero a la vez necesitamos un escenario para posibilitar que Grecia abandone el euro". No se puede entender nada pensando en que acabamos de realizar el segundo rescate griego. Los alemanes se están haciendo pajas continuamente sin mirar otra cosa que no sea su ombligo, al margen de los otros 26 socios, casi todos en una situación no precisamente boyante, con perspectivas de crecimiento rácanas. Creen saber lo que hacen, pero sinceramente, lo dudo. Joaquín Almunia, comisario de Competencia de la UE, manifestaba que ningún país va a salirse del euro, porque no solo sería un desastre para este, sino para toda Europa. Lo cito, no por que subscriba lo que dice, sino porque es una opinión contraria totalmente a lo que clama la opinión pública en Alemania: echar a unos cuantos de la UE.
España recientemente pagó para rescatar (recontra rescatar, propiamente) a Grecia 9.792 millones de euros, un pastón que parece que nos sobrara ¡pero, ay si no pagásemos!. De nada serviría si el mercado la quiebra. Dinero perdido. ¡Es muy difícil así tener confianza en una Europa donde cada uno va a su bola!. Vean que incluso se tiran piedras contra su propio tejado los mismos afectados. El líder de la oposición griega (derecha) cree que el plan de rescate es un error (devuélvanos los 9.792 millones, please)... y, por contra, adivinen lo que pide...¡bajar los impuestos!. nada menos...¡música popular española!....Y vaticina que Grecia no conseguirá ningún objetivo de déficit. Lo suyo no se si ayuda o no a su pais... el caso es que la expatriación de capitales continúa en su país, a ritmo constante en los últimos dos años, lo que ya me dirán.
Para Marc Garrigasait, el fin de la Eurozona es solo una cuestión de tiempo, quizás tardará 1 año, 3 o 5 años pero probablemente ya es inevitable.
Confianza. Yo en mi mismo, en mis hijos y en algún amigo...todo lo más!.
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| Evolución de la deuda portuguesa (spread) |


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